martes, 28 de abril de 2015

Primavera sin Hades

¡Houlap!

Esta es una entrada que os debo desde hace… Bueno, casi dos semanas xD. Pero es que soy un desastre y he tenido que hacer algunas entradas antes y cosas varias.

Ni que decir tiene que es una entrada para hacerme un poco de autospam XD. Pero os compensaré con memes literarios y tal.

Hace unos días, anuncié que tenía una buena noticia que dar, y os la estoy dando ahora: ¡Me van a publicar un microrrelato en un libro! Hace tiempo participé en un concurso de relatos de cinco líneas de extensión sobre la primavera y, aunque no he ganado, sí he quedado entre los seleccionados cuyos relatos serán publicados en una antología.

Aquí os dejo el mi cuento:

                                              Primavera sin Hades
La luz del sol que atravesaba las frondosas copas de los árboles salpicaba la tierra con sus tonos dorados. Las flores comenzaban a abrirse y estaban más fuertes y frágiles que nunca. Perséfone había vuelto y el mundo volvía a brillar.
-       Hades tenía razón – dijo para sí misma, la nostalgia quebrando su dulce voz –. El invierno en compañía es mejor que la primavera sola.



Lo malo es que no me pagan por haber ganado (sería un puntazo que lo hicieran), pero bueno… No me quejo ^^.


Ya ahora, las ya prometidas fotos ;)     
                   
Esta es de mis favoritas XDD
Aish, mi Kvothe *^*


Exacto XDDD




Y tengo más... Pero creo que ya va siendo hora de dejarlo, ¿no? Si os gusta esto de los memes literarios, puedo hacer más entradas. Así podré conseguir que me perdonéis por poner historias y cosas así que sé que nos os importan XDD. 

Intentaré que lo próximo que publique sea la reseña de Will Grayson, Will Grayson. 

¿Os ha gustado el relato? ¿Y las fotos? ¿Cuál ha sido vuestra favorita? 

¡Un beso!

lunes, 27 de abril de 2015

Un libro, un género


Hola ^^


Esta es una entrada que hago para avisar de un reto al que me apunto: Un libro, un género. Este reto lo encontré en el blog La estantería de Helena, de Helena Acosta.

Es un reto bastante sencillo:

Hay que leer diez libros, cada uno de un género diferente y solo hay un año para completarlo:

1. Un Clásico

2. Un cuento o libro infantil

3. Un libro romántico

4. Un libro de terror

No es exactamente un libro de terror, pero dado que algunas de sus historias se acercan mucho a este género, lo pongo aquí: Conan. La reina de la Costa Negra y otras historias - Robert E. Howard

7. Un libro policíaco, novela negra o suspense

9. Un libro de ciencia ficción

10. Un libro de acción/aventuras

Para participar en el reto, tenéis que:

1) Seguir el blog de Helena.
2)Avisadla en los comentarios de que participáis. 
3) Os lleváis el banner del reto a vuestro blog. 

Iré actualizando esta entrada para ir poniendo el libro del género que lea. Creo que el más difícil para mí va a ser el de terror, porque no lo leo casi nunca.  Y vosotros, ¿cuál es el género que menos leéis? 
¿Pensáis uniros a la iniciativa?

¡Un beso!

Cuéntame un cuento



¡Hola!

Para tener organizada esta iniciativa, voy a hacer esta entrada, que iré actualizando a medida que vaya entregando más relatos.

Esta iniciativa es de Katia, del blog Dragones literarios.

Esta es la entrada dónde lo explica todo.



domingo, 26 de abril de 2015

Cuéntame un cuento... en abril

¡Houlap!

¿Cómo va eso? ¿Preparados para el lunes? Yo no mucho XDD.

Bueno, hoy vengo con la iniciativa Cuéntame un cuento, de Katia la administradora de DragonesLiterarios.

Os explico un poco de qué va: Cada mes, Katia pondrá una palabra en su blog y quienes participamos tenemos que escribir un cuento en el que se incluya esa palabra, lo subimos a nuestro blog, enlazamos a la entrada con la palabra y llenamos el formulario. Por supuesto, hay que seguir el blog y tener puesto el banner. La fecha límite es, en este caso, el 27 de abril (es decir, mañana. Sip, yo apuro al máximo).

Aquí os dejo la entrada de Katia explicando la iniciativa y en la que aparece la palabra del mes. Noche en este caso ^^.

Y ahora, mi historia:

                                                            Lágrimas de bruja

La joven dio un par de vueltas a su celda. Una celda pequeña, fría y húmeda. Desde luego, no el lugar en el querrías pasar tu última noche viva. Se mesó el cabello pelirrojo y, tensando al máximo las cadenas de hierro que la mantenían presa (en más de un sentido, no es un secreto para nadie lo que el hierro le hace a la magia), apoyó la frente en los barrotes de la puerta, suspirando.

Uno de los guardias, el más joven, el que seguía despierto, la miró con algo parecido a la compasión.

– ¿Necesitas algo? ¿Agua? ¿Comida? – Alcanzó a preguntar. El temor era tan evidente en su voz que el corazón de la muchacha se encogió un poco más.

– No – se aseguró de decirlo con voz suave, no deseaba parecer una amenaza. Pero la amargura se filtró en su voz y el guardia estableció contacto visual con ella, el primero en casi un año.

– ¿Estás bien?

–  No.

– ¿Qué te sucede? – La joven se estremeció. Hacía tanto que nadie le preguntaba eso… Al menos de forma sincera.  Por un instante se planteó mentir y musitar un suave “nada”. Pero luego cayó en la cuenta de que aquel hombre sería el último con el que hablaría de verdad, esta podía ser su última conversación y las últimas conversaciones no se olvidan con facilidad. Ella sería el recuerdo de este hombre durante años, y debía decidir qué clase de recuerdo deseaba ser.

–  Tengo miedo.

–  ¿A la muerte? Lógico. Pero, quizás no vayas al infierno. Quizás, si te arrepientes de forma sincera… – No parecía muy convencido.

–  No es a la muerte a lo que temo. Tampoco a lo que hay detrás – replicó con suavidad.

–  Entonces, ¿a qué?

–  Lo que más miedo me da es que en el momento en el que las llamas comiencen a arder bajo mis pies, yo piense en mi vida y sea… Incapaz. Incapaz de sonreír al recordar el mundo que me ha rodeado, las palabras que me han dicho, las locuras que he cometido, los besos que me han dado. O lo que sería aún peor, tengo miedo de que de mis ojos no broten lágrimas al pensar en que nunca volveré a ver este mundo, que nunca volverán a sonar palabras para mí, que no podré volver a cometer locuras, que no volveré a sentir unos labios sobre los míos. Lo que me aterra es que en el momento de mi muerte, yo sea incapaz de emocionarme. No deseo morir de la forma en la que he vivido – ya está, pensó. Lo había dicho.

– ¿La forma en la que has vivido? – El guardia se había acercado a ella más de lo recomendable y su mano estaba apoyada en los barrotes, cerca de la de ella.

La joven, casi con desesperación, se llevó las manos al pecho.

– Es que hay algo que me falta. Algo que la magia no pudo recuperar. Así que… podríamos decir que en mi caso sí que voy a morir por falta de amor – una sonrisa atormentada amenazó con brillar, pero fue hábilmente contenida. Aquel hombre la recordaría eternamente como lo que era: Un juguete roto, un envoltorio vacío. Alguien que jamás ha sido capaz de sentir, pero que había estado dispuesta a arriesgar su vida por tener la posibilidad de reír o de llorar. Y quizás, solo quizás, aquel hombre no la vería con los crueles ojos de los demás. Quizás… quizás pudiera pensar que en ella quedó algo de bondad al morir. Y aquel pensamiento la liberó del peso de las cadenas sobre sus descalzos pies. Metafóricamente, claro.

– ¿Por eso le vendiste tu alma al diablo? – Musitó el hombre sorprendido. ¿Acaso hay un motivo mejor? Pensó ella, pero no lo dijo. En los últimos meses había descubierto que todos la escuchaban buscando maldad en sus afirmaciones, y esa frase era fácilmente malinterpretable.

– Yo diría más bien que trataba de recuperarla.

– Cómo te llamas?

– ¿Perdón?

– ¿Cómo te llamas? O serás eternamente la chica sin alma.

–  Soy la chica sin alma – musitó –. Pero mi nombre es Amelia.

– Amelia – Amelia la chica sin Alma… Amelia la Bruja.

–  ¿Cómo te llamas? – Quiso saber. Pero como todas las grandes preguntas, la hizo demasiado tarde. La noche ya había terminado. Y venían a buscarla para matarla al amanecer.

Y la arrastraron fuera de la celda, con brusquedad, como si ella se estuviera resistiendo. Pero no, Amelia no se resistió. Permaneció imperturbable, salvo, a lo mejor, una sombra de dolor cuando tuvo que arrancar su mirada de los ojos del guardia. O al menos eso fue lo que él creyó ver.

Y no mucho después, desde cualquier punto del pueblo podía verse el humo rojo, como un corazón sangrante en medio del firmamento que, demasiado perezoso para volverse celeste pero demasiado despierto como para ser negro, estaba violeta.

Y, entre la bruma provocada por las llamas, Amelia creyó ver al guardia acercarse. Acercarse y sonreír. Sonreír y llevarse las manos a la boca, a modo de megáfono. Llevarse las manos a la boca y gritar.

–  Mi nombre es… – Pero ella no terminó de escuchar la frase, porque la multitud alzó la voz en ese instante.

Y entonces, Amelia lloró. Lloró por el nombre, que ya nunca escucharía, del hombre que la llevaría en su memoria toda su vida. El único que, aunque no había dejado de temerla había fingido que no lo hacía. El hombre que se había arriesgado a ser detenido por intentar darle un sentimiento.

O quizás solo fueran lágrimas de dolor de estar ardiendo.

El guardia fue rápidamente abatido y lanzado al suelo. Y descubrió que hubiera deseado una conversación, una noche, más con ella. Pero como todos los grandes descubrimientos, lo hizo demasiado tarde y ya estaba siendo arrastrado fuera. Lejos de la bruja, aunque esa palabra nunca significaría lo mismo: nunca volvería a temerla, porque, ahora todas serían esa chica indefensa que entregó su alma buscando la capacidad de amar. 

Antes de que le sacaran de allí, pudo ver las lágrimas de Amelia evaporándose de sus mejillas y luego la paz extendiéndose por su rostro. Y pensó que quizás, al gritar su nombre, le había entregado un poquito de su alma.

O quizás es que había muerto.

Un poco deprimente, creo… Pero bueno, así es casi todo lo que escribo XDD.

¿Alguien más va a apuntarse (o bien ya se ha apuntado) a esta iniciativa?

¡Un beso!

sábado, 25 de abril de 2015

Apadrinando árboles

¡Hola!

Lo primero y aunque sé que voy con retraso, ¡feliz día del libro! Espero que os beneficiarais de los descuentos, que nunca vienen mal ;)

¿Qué libros adoptasteis para darles amor comprasteis? Yo me hice con La corte de los espejos, de Concepción Perera. Lo vi hace unos meses por casualidad en una librería y tenía una portada tan bonita y una sinopsis tan llamativa… Al final no he podido resistirme. Lamentablemente solo puedo dejaros una foto de internet porque mi móvil se ha ido un poco (mucho) a la mierda y no puedo pasar archivos de la cámara al ordenador (o me quedo sin tarjeta  SD, que no es plan). Así que, mientras consigo otra cámara y no, habrá que conformarse e ir retrasando el IMM XD.


Y ahora, el tema importante:

Hace unos días vi en el blog de Katia, Dragones Literarios, la iniciativa Mi blog es CO2 neutral y me apunté inmediatamente.

Hoy os traigo la entrada para contaros un poco de qué va la cosa:

Cómo todos os imaginaréis, el blog sí que produce CO2 (pensad en toda la electricidad de los ordenadores y eso). En concreto unos 3,6 Kg de CO2. Por eso, ProTierra ha creado una iniciativa en la que es muy fácil participar: Basta con llevaros uno de los muchos banners a vuestros blog, enviarles un correo (a co2-neutral@ofertia.com) diciendo que os apuntáis a la iniciativa (junto con el link del blog) y hacer una entrada explicándola. Después os darán un certificado del apadrinamiento del árbol.

Ni que decir tiene que es gratis.

De esta forma apadrinarán un árbol en el nombre del blog y el CO2 que dicho árbol convierta en oxígeno neutralizará el que vuestro blog produce.

Para más información, podéis ir aquí o bien hacer click en el banner de mi blog.

¿Alguno piensa apuntarse?


¡Un beso! 

martes, 21 de abril de 2015

Vuelta de Roma y Cupcakes de vainilla y chocolate

¡Holaaaaaa!

¡Sí! ¡Ya estoy de vuelta de mi viaje a Roma! Aunque, para que negarlo, se me ha hecho corto… Pero mañana empiezo las vacaciones, así que no me puedo quejar ;)

Creo que subiré algunas fotos de esa maravillosa ciudad en la que venden helado de viagra (no es coña) en cualquier heladería para que las veáis ^^. Quitando las visitas y lo genial del viaje, como podréis comprobar, apenas he leído, ya que en el avión estoy demasiada ocupada pensando en catástrofes y una vez en Roma estaba demasiado cansada cuando tenía un rato de lugar (en realidad, la única que leyó de verdad fue Valquiria, que era capaz de dormirse a la una de la mañana y levantarse antes de las siete para leer después de haberse pateado media ciudad. Por desgracia, Narradora y yo somos un poco más humanas y no pudimos hacerlo, así que, ¡me tendré que poner las pilas!)

La verdad es que tengo varias entradas atrasadas porque blogger se niega a programarme las entradas *suspira*, así que ya veré cómo me organizo…

Aunque mi cumple fue hace casi tres semanas,publico ahora la receta de los cupcakes que hice por petición expresa de Irene, que en esta ocasión han sido de vainilla con el buttercream de chocolate y tuvieron bastante éxito, pues prácticamente volaron ^^.

Los únicos cambios que le hice a la receta fueron añadir más vainilla  a la magdalena y más chocolate a la buttercream. Si queréis un consejo sincero: No uséis cola cao por pereza. Id a comprar chocolate en polvo de verdad o la buttercream no sabrá lo suficiente a chocolate.

Y aquí tenéis las fotos.








Muy pronto vendré con una buena noticia, la iniciativa Cuéntame un cuento y el IMM de los regalos de cumpleaños


¡Un beso!

viernes, 17 de abril de 2015

¡Yay! Mi blog ha cumplido un mes ^^

Esta no es más que una entrada muy cortita para daros las gracias a todos los que me seguís.

Sé que no es mucho, y que la mayoría de vosotros lleva mucho más que yo, y que celebrar los mesniversarios es repelente, tanto como decir mesniversario, pero me hace tanta ilusión… Principalmente porque no pensé que fuera a crecer tan rápido. Cuando lo empecé, lo hice suponiendo que tardaría casi un año en empezar a tener seguidores y eso, porque es lo que ocurrió en el caso de Valquiria o Narradora (al menos, es lo que me dijeron). Y, creedme, para mí diecinueve seguidores son muchísimo.

Así que, ¡gracias!



En realidad, esto es todo… Como ya he dicho, considero que celebrar los mesniversarios es una tontería, así que, por mucho que me gusten las tonterías, creo que lo voy a dejar ya.
Creo que cuando vuelva  y me ponga al día con todo lo que tengo que hacer haré unos cupcakes para celebrarlo.


¡Un beso!